Nuevos surtidos dan «vida» al programa de la canastilla

La noticia de que una vida empieza a formarse en el vientre materno es casi siempre razón de dicha, incluso, cuando puertas afuera del hogar un nuevo coronavirus trastoca rutinas, lógicas de trabajo y obliga al aislamiento social como mejor vacuna ante el contagio.

Desde las primeras semanas de gestación, mamá y papá –y también otros miembros de la progenie– empiezan a sacar cuentas de todo lo necesario para el nacimiento del nuevo integrante de la familia. En ocasiones la lista es más extensa; en otras, apegada a lo meramente imprescindible; pero muchas veces completarla se torna en un dolor de cabeza para los futuros padres, y también para el bolsillo.

La noticia de que una vida empieza a formarse en el vientre materno es casi siempre razón de dicha, incluso, cuando puertas afuera del hogar un nuevo coronavirus trastoca rutinas, lógicas de trabajo y obliga al aislamiento social como mejor vacuna ante el contagio.

Desde las primeras semanas de gestación, mamá y papá –y también otros miembros de la progenie– empiezan a sacar cuentas de todo lo necesario para el nacimiento del nuevo integrante de la familia. En ocasiones la lista es más extensa; en otras, apegada a lo meramente imprescindible; pero muchas veces completarla se torna en un dolor de cabeza para los futuros padres, y también para el bolsillo.

La canastilla resurge, una y otra vez, como uno de los temas de mayor sensibilidad, ya sea por los altos precios de comercialización de estos artículos en el mercado o por la insuficiencia de estos en las cadenas de tiendas.

Aun cuando el Estado cubano tiene una política encaminada a estimular la fecundidad y el nacimiento, y existe un programa, dirigido a las embarazadas, para la venta de módulos de canastilla a precios con subsidios, todavía puede hacerse mucho más en función de que los productos que se ofertan sigan evolucionando en calidad y diseño.

Como parte de esa estrategia, y atendiendo a la propia política demográfica del país, se aprobó a inicios de año el incremento en ocho surtidos a precio sin subsidio en el módulo referido para las embarazadas y bebés, detalló a Granma Marpesa Portal, directora de Ventas Minoristas del Ministerio del Comercio Interior (Mincin).

Hay que recordar, dijo, que el programa de canastilla, al cual tienen derecho todas las gestantes en Cuba, incluye un módulo textil, otro de perfumería, juguete y biberón, mosquitero y colchón. Todo ello, en su conjunto, por un precio de 152 pesos.

Respecto a las cunas, precisó, hay una política de prioridad para el Plan Turquino y los casos sociales.

Lo que incluimos ahora –puntualizó Portal– fue una prenda inferior y un par de medias dentro del módulo textil, además de un set de almohadas, seis percheros, una jabonera, una bañadera o palangana, el orinal y la sillita sanitaria. Estos últimos artículos tienen un comportamiento de entrega similar al de las cunas, aclaró.

Respecto a cuándo iniciarán estas ventas, Adriana Iglesias, directora de Balance y Mercadotecnia del osde Grupo Comercializador de Productos Industriales del Mincin, aseguró que, como política de distribución, está previsto iniciar en el segundo semestre del año, con derecho a su adquisición por todas las embarazadas que se censaron a partir del mes de enero de 2020.

No obstante, dijo, teniendo en cuenta que las empresas universales de cada territorio ya han comenzado las distribuciones de estos surtidos a las unidades minoristas, es posible que las ventas inicien antes en algunas provincias.

«En el caso de La Habana, como prueba piloto, se procedió desde el mes de marzo con la venta de las bañeras, con muy buena aceptación, ya que se trata de un artículo deficitario en las cadenas de tiendas y con precios superiores en el mercado. Nosotros la comercializamos a 200 pesos.

«La inclusión de estos surtidos responde a una demanda popular, pues aunque no se subsidien los productos, es una garantía de adquisición y se evita, además, el acaparamiento».

En relación con la estabilidad de estas nuevas ofertas, Iglesias señaló que se han confirmado con la industria nacional las entregas y aseguran cumplir con lo planificado en el año.

Otra de las novedades del programa de canastilla, y a tono con el llamado de aislamiento social que hacen las autoridades sanitarias y el Gobierno, ha sido llevarles hasta la casa los módulos de canastilla a las embarazadas que lo precisan.

A partir de la decisión de cerrar las unidades del comercio, a excepción de los

establecimientos que venden alimentos, se indicó en los territorios que las embarazadas que vivan cerca de las tiendas pueden ir personalmente, o algún familiar, y realizar la compra, esclareció.

«Aunque estas unidades estén cerradas al público, el programa de la canastilla sigue vigente y tienen que brindar el servicio», agregó.

No obstante, dijo, el mecanismo más extendido ha sido llevarles hasta su hogar el módulo completo, en sintonía con la petición de quedarse en casa y teniendo en cuenta el factor de riesgo para las gestantes.

«Esto se concilia con las Oficinas de Registro de Consumidores (Oficoda), donde se encuentran registradas las embarazadas, ya que, cuando se emiten las dietas alimenticias y la libreta de canastilla, aparecen no solo sus datos personales, sino también el tiempo de gestación.

«Al disponer de esa información, las unidades conocen quiénes están más próximas a la fecha de parto y pueden priorizar las entregas».

Vigilar de cerca el cabal cumplimiento de lo indicado en cada territorio, resulta tan importante como la propia definición de las medidas. Solo así podremos asegurar que la buena voluntad y el deseo de hacer las cosas bien no caigan en saco roto.

PENDIENTES SOBRE LA MESA

Anualmente, la industria nacional entrega al comercio cerca de 140 000 módulos para el programa de la canastilla. Estas cifras se solicitan con un año de antelación, partiendo de la dinámica demográfica que presentan las provincias, aseguró Marpesa Portal.

De acuerdo con esta planificación, expresó, se aseguran los artículos con un trimestre de cobertura, lo cual permite movilizar los inventarios en caso de ser necesario y así no afectar la entrega de los surtidos.

No obstante, aseveró, aun cuando la industria cumple las entregas a partir de los financiamientos de las materias primas, la oportunidad de que estén todos los productos del módulo cuando la embarazada va a comprarlos en el establecimiento, no siempre coincide.

«Es esta una de las quejas más frecuentes, sobre todo con el colchón, aunque se asegura».

Hay que recordar, aludió, que la entrega de la libreta de canastilla se realiza en las Oficodas, que las embarazadas tienen derecho a la compra de los artículos diseñados a partir de las 26 semanas de gestación, y que el periodo de vigencia de esta libreta es de un año, desde su fecha de emisión. Durante este tiempo, pueden adquirir sin problemas los artículos que hayan quedado pendientes, aclaró.

En el caso de las cunas –especificó–, la situación se complejiza por las afectaciones con las entregas, ya que no se logra cumplir siquiera el plan de 50 000 cunas anuales, y la industria solo asegura el 30 o 40 %.

Ante la posibilidad de que los pañales desechables se incluyan igualmente en el programa de la canastilla, aun cuando sea a precios no subsidiados, la Directora de Ventas Minoristas del Mincin puntualizó a Granma que se han realizado varios encuentros de trabajo con directivos de la empresa vietnamita Thai Binh Global Investment, cuya fábrica está enclavada en la Zona de Desarrollo del Mariel.

«El tema está en evaluación y depende de la capacidad productiva de la empresa, y del cumplimiento de los compromisos que tienen fijados con las cadenas de tiendas. No obstante, es posible que lleguemos a un acuerdo», aseguró.

Indicaciones del Presidente

  • Priorizar la entrega de subsidios a las madres, con tres o más hijos menores de 12 años, para la construcción o rehabilitación de viviendas.  Es necesaria una mejor organización, planificación, implementación y control de esta política desde los territorios. Este tema se tendrá en cuenta rigurosamente dentro del constante chequeo que se realiza al programa de la vivienda en nuestro país.
  • Lograr mayor atención y eficiencia por el Ministerio de Salud Pública a las parejas infértiles, sobre todo en las consultas, lo que trae un impacto considerable en la natalidad. Se debe reforzar más la atención a ese programa en todos los niveles, desde el municipio hasta la nación, y así facilitar más el proceso a las parejas que se enfrentan a dicha realidad.
  • Estudiar alternativas para que la canastilla que se oferta a las embarazadas siga evolucionando en su calidad, su presentación y en los diseños que se incluyan en ella.
  • Enfatizar en la importancia de revisar puntualmente el trabajo en los consultorios y, así, definir aquellos donde pueda no estar funcionando adecuadamente la relación con la familia, el grupo básico de trabajo, los hogares maternos, los grupos de genética y otros actores. Madre con riesgo de cualquier tipo tiene que estar en el hogar materno y con atención diferenciada.
  • Dedicar una mayor atención y protección a las mujeres embarazadas, a las madres y padres trabajadores, así como a las familias encargadas del cuidado de los menores. Que cada quien desempeñe el rol que le corresponde y lo haga bien, es máxima fundamental para llevar a cada barrio, a cada familia, las mejores esencias del Programa Materno Infantil.

Tomado de Granma

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